La Moneda que Cambió de Función
(Testimonio sobre un objeto, un vínculo y un deseo)
Durante años llevé conmigo una moneda especial: una pieza conmemorativa del Bicentenario argentino, bañada en oro, que representa el primer peso. No era una moneda cualquiera. Además de su valor económico actual, fue un regalo de Analía, y por eso siempre tuvo un peso simbólico particular en mi vida.
Durante mucho tiempo la usé como moneda de la suerte. Cuando tenía que elegir entre dos caminos, la arrojaba al aire y dejaba que decidiera por mí. Era un gesto lúdico, casi ritual, que me acompañó en momentos importantes. Pero hace un tiempo empezó a “fallar”. Las respuestas no coincidían con mis decisiones internas, o me llevaban a conclusiones que no resonaban. Incluso llegó a decirme que me deshiciera de la Taunus.
Esa incomodidad me llevó a consultar el Tarot de Thoth para entender qué estaba pasando con este objeto que, de pronto, parecía haber perdido su función.
Hice una tirada de diagnóstico energético del objeto, y las cartas fueron contundentes:
2 de Copas — La moneda ya no quiere decidir por mí. Su energía actual es de vínculo, reciprocidad, unión. No es un objeto de azar, sino de conexión.
3 de Copas — Su origen es afectivo. Proviene de un gesto de abundancia emocional, de celebración, de gratitud. No nació para dictar destinos, sino para compartir alegría.
XI — El Deseo (Lust) — La clave. La moneda no quiere ser consultada: quiere ser consagrada. No quiere responder dudas, sino sostener voluntad. No quiere elegir por mí, sino acompañar mi deseo más verdadero.
Ahí entendí todo.
Entonces hice lo que la carta XI pedía: la consagré a un deseo concreto, digno y necesario en esta etapa de mi vida.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario