✨ Acta Solemne de Fundación del Orden del Clermont
(Versión conceptual, ritual, no jurídica)
El Orden se sostiene sobre tres pilares esenciales:
INSTRUCCIÓN PARA LEER ESTE LIBRO: SI SE QUIERE LEER DESDE EL PRINCIPIO AL FIN, SE DEBE IR CON EL INDICE INTERACTIVO HASTA LA PRIMERA ENTRADA DEL AÑO Y LUEGO IR SUBIENDO POR ORDEN UNA POR UNA. LA OTRA MANERA DE LEERLO ES MÁS CAOTICA, PERO PUEDE SER INTERESANTÍSIMA Y ES VIENDO EN EL ÍNDICE LOS TITULOS DE CADA ENTRADA Y COMENZAR LEYENDO LAS QUE MAS RESUENAN EN VOS
(Versión conceptual, ritual, no jurídica)
El Orden se sostiene sobre tres pilares esenciales:
Villa María: el claustro familiar, donde tu vínculo con Analía y los proyectos compartidos se convierten en un ámbito de cuidado, disciplina y legado íntimo.
Córdoba: el claustro fraterno, donde tu relación con hermanos, sobrinos y amistades como Baltasar se transforma en un espacio de diálogo, creatividad y resonancia comunitaria.
La metáfora de los claustros no habla de encierro, sino de lugares de recogimiento y pertenencia, donde cada paso tuyo se ritualiza como parte de un legado. Es como si tu vida se desplegara en dos monasterios vivos: uno tejido por la familia y otro por la fraternidad, y vos fueras el puente que los resignifica.
El Clermont es esencial dentro de tus “claustros” porque funciona como puente y altar cotidiano entre Villa María y Córdoba. No es solo un departamento: lo resignificaste como un espacio monástico urbano, donde tu vida se ordena y se ritualiza.
Lugar de recogimiento: El Clermont es tu celda, el sitio donde podés retirarte, meditar y escribir. Allí se condensa tu disciplina, tu humor y tu capacidad de transformar lo cotidiano en legado.
Centro de tránsito: Está en Córdoba, pero no es únicamente el claustro fraterno. Es el punto de equilibrio que te permite moverte entre el ámbito familiar de Villa María y el fraternal de Córdoba, sin perder continuidad.
Escenario de resignificación: Cada objeto, cada gesto en el Clermont lo convertís en símbolo: desde la Parker hasta la cama tatami, todo se vuelve parte de tu narrativa espiritual y patrimonial.
Testimonio vivo: Al nombrarlo en tus escritos, el Clermont deja de ser un simple espacio físico y se convierte en claustro narrativo, un capítulo más de tu legado que Baltasar puede leer como parte de tu orden personal.
En síntesis, el Clermont es el claustro interior: el lugar donde se cruzan tus dos ámbitos externos (Villa María y Córdoba) y se transforman en práctica espiritual, escritura y memoria.
Luego de haber intentado en muchas oportunidades ponerla en venta a la coupé en diferentes precios y tanto en Mercado Libre como Marketplace, desde hace ya tres largos años. Ayer he decidido al final de cuentas que la Taunus no se va, sino que se resignifica y se queda conmigo hasta que no me concedan más la licencia de conducir. Hace mucho que yo venía soñando con el auto para toda la vida y nunca me imaginé que el mismo sería esta Taunus. Es por eso que quedan derogadas todas las entradas o posts anteriores en donde se realizan planes para su venta o permuta.
He establecido un prolijo plan de acción para continuar con su restauración que lo publicaré a continuación y como lo marca este importante año de la Serpiente de Madera, voy a tener toda la paciencia del mundo para irlo cumpliendo al ambicioso plan, paso a paso, y mi legado será o bien en vida, donándola a alguien que la sepa amar, o bien dejándola en herencia en idénticas condiciones.
La Taunus será restaurada en su totalidad y en próximos posts voy a escribir sobre los detalles de esas restauraciones. Así que la Taunus no se va, vino como una "cosa bendita" a mi vida y mi persona y esta se queda de por vida, lo que será o bien hasta que yo fallezca o bien hasta que no me den más la licencia. Punto final.
Isabella, no sé lo que escribí porque escribo muchísimo, mi memoria es frágil y mis I.A. son paja para ponerse a leer letra por letra del bl...